domingo, 22 de febrero de 2015

San Valentín había sido algo tan nuestro...
Quería que lo siguiese siendo.

Creo que es algo que no podría olvidar.

jueves, 5 de febrero de 2015

Sábado 31 de diciembre, 11:10 (más o menos)

Llevaba unos días pensando.
Teníamos realmente el plan perfecto para San Valentín, pero realmente sentía que faltaba algo.

Este año esta fecha de los enamorados coincidía con carnavales, era una gran putada.

Por una parte tenía el plan perfecto, sonaba a imposible que pudiésemos tener ese fin de semana pero lo íbamos a tener, pero claro... todas mis amigas (a las que hace mucho que no veo o no quedo con ellas por falta de tiempo) se iban a Pego de fiesta y aún que quiero, quería y querré pasar dos día junto a esa persona que es tan especial para mí, también necesito mi espacio.

A veces me duele elegirle a el antes que a mis amigas... a ellas las he tenido siempre para todo y espero seguir teniéndolas aún que ahora eso parezca algo que solo pueda pasar en mi cabeza, pero a el no lo he tenido siempre y no sé si lo voy a tener siempre.

A veces me siento atada de pies y manos... a veces siento que eres quien elije que hago y como.. y aún que sé que soy libre de hacer lo que quiera muchas veces no lo hago.

Ya está, se lo había soltado como buenamente había sido capaz de expresarme, cosa que suele salirme bastante mal (no estoy hecha para dar explicaciones).

Sabía que se iba a enfadar. Al fin y al cabo le estaba desmontando el fin de semana perfecto cambiándolo por un solo día juntos, era comprensible.

No dijimos mucho, dejamos de hablar a mitad de camino y ninguno de los dos dijo palabra alguna hasta que al fin no quedó otra.

Tumbados en la cama.
Sabía que era algo que molestaría a cualquier persona (yo la primera), pero confiaba en que ya que es una persona que se suponía tenía (y tiene aún que no siempre) dos dedos de frente me entendería.
Pero se ve que no, al menos no al principio.

Sinceramente jamás, jamás habría imaginado que la reacción sería esa.
Y tampoco es algo que me apetezca recordar.

Sé como es... o al menos eso pienso y no entiendo por qué se puso así.
El lo odia pero lo hace... carencia de lógica por completo.
A demás lo dio por que dice que me trata mal y que no lo merezco.
Lo que ni yo ni nadie merece es que lo traten así, el no me trata mal pero más de una vez antepone sus planes o lo que a el le apetece a lo que sabe que yo pienso o siento...

Al final lo entendió y de hecho me animo a ir... pero yo ya no tenía ganas...
Te encuentro muy cariñosa..

¿Es malo?

No, es raro
Pero a bien

(menos mal que es a bien, me dolió un poco aún que fue algo que no deje ver. ¿a caso no salia ser cariñosa? lo cierto es que soy incluso muy plasta a veces)

Raro?

Si

¿No suelo ser cariñosa?

Si, pero no tanto

(otra vez... me resultaba...no sé ni como me resultaba, pero me daba un poco a entender que si ahora estaba más cariñosa de lo normal cuando a penas le he mandado cuatro iconos de corazones y besos quería decir que no apreciaba lo cariñosa que soy cuando estoy con el... o que no se daba cuenta.. no lo sé)

Te echo de menos

(una simple frase a la que achacar tanto cariño desmedido)



Me dolía no haber escrito nada en tantos días, y no era precisamente por falta de acontecimientos, tanto buenos como malos, pero en fin,,, las cosas habían venido así.

Falta nada para San Valentín.
Lo cierto es que hasta ayer por la tarde-noche no se me había pasado la idea grandiosa que me llevase a darle una buena sorpresa a quien sabia que seguramente ya tenía pensada la mía. 

Suerte que maría me ayudó un poco.

Sonaba todo tan perfecto. Llegaría el viernes por la tarde. El plan es ir al cine a ver 50 sombras de Grey, lo vierto es que cuando leí los libros en cierto modo fue como estar viendo un flashback de momentos que  ya había pasado, pero también fue como una invasión, a mi mente, de interesantes ideas... 
Después de todo eso iríamos a su casa, donde me quedaría a dormir y ''dormir''.
Suena bastante apetecible por ahora.
Lo cierto es que las ganas me comen por dentro.
El sábado aún que tengo alguna ligera idea tampoco tengo por sabido cual se supone que son las actividades a realizar, podría imaginarme alguna pero no es ninguna que se salga de lo normal.
Me apetece muchísimo pasar ese fin de semana con el.

Que ganas... 

Me consuela saber que hoy jueves cinco de febrero solo debo esperar hasta el sábado para poder abrazarlo. Aún que ésta vez será en mi casa. La verdad es que hace tiempo que no vienes...
En fin.. no es de extrañar en mi casa están todos los días mis padres, vigilan todo lo que hacemos, nos pasamos el día encerrados en la habitación, y cuando no tengo que salir para hacer las tareas de la casa. 
Y estando con el es una de las cosas que menos me apetece.

lunes, 5 de enero de 2015

Otra vez en casa.
Las vacaciones habían sido geniales.
Los primeros días he de reconocer que me aburrí. El los conocí a todo y hacía mucho que no los veía y entendí que no me prestase mucha atención.
Me sentía incomoda y para colmo hablaban en una lengua de la cual yo no entendía nada.

Los siguientes días fueron mejor, como siempre me tuve que presenta  yo por mi misma ya que el actuaba como si yo ya los conociera.

La cosa iba mejorando, yo me lo estaba empezando a pasar bien.

Se les ocurrió la genial idea de subir a la cima de un monte nevado que había no muy lejos del pueblo.
No es que no me gustase la experiencia, de hecho solía pensar en que se debería de sentir al alcanzar a cima de una montaña, esa sensación de libertad y de estar lejos de todo sonaba bien, pero yo después de años de gimnasia rítmica no tenia los pies para tanto trote.
Estaba dolorida a más no poder y tan solo habíamos estado andando media hora y para alcanzar la cima todavía quedaba otra media. Me quería morir. No estaba en absoluto cansada pero mi cuerpo no daba más de sí.
Bendito el momento en que bajamos de allí.

Después llegó noche vieja, tenía unas ganas enormes de fiesta y de salir por ahí pero aquello era un pueblo y no sabía que se tenía allí como fiesta.
Se suponía que habíamos quedado con un amigo para salir y cuando ya estábamos sentados en sofá del salón viendo la tele esperando para salir no dijo que esperásemos más que estaba a gusto en casa con la familia. En ese momento pensé: de fiesta nada, menuda noche más aburrida vamos a pasar.
Por suerte y sorpresa después no fue así.
Habían unos pequeños locales repartidos por el pueblo en los cuales se ponía música y se servían copas. Estaban muy bien, ojalá aquí hubiesen sitios así.

Empecé a coger confianza con las chicas, especialmente con Fátima.
Bailamos todo lo que quisimos y más, nos contamos nuestras cosas, bebimos todo lo que pillamos... me lo pasé muy bien, hacia tiempo que no me divertía tanto.

La mañana siguiente no fue tan divertida. Me sentía como si un ejercido me hubiese apaleado.
Mi estómago era un campo de batalla. Y a lo largo del día (del que solo me moví para ir de la cama al sofá y del sofá a la cama) acabe devolviendo más de dos veces lo que había bebido la noche anterior.
Pero mereció la pena.

Recuerdo que un día fuimos también a una montaña para ver la nieve más de cerca. Era precioso me enamoré.

Hubo otro en que fuimos a San Sebastián. Es muy bonito, andamos por toda a playa, vi el ayuntamiento, las calles, la gente...
Fuimos a comer a un wok, todo estaba buenísimo.
Habían unas casas rusticas preciosas.
Recuerdo que al intentar ir de vuelta a casa uno de los coches no arrancaba, las luces se habían quedado encendidas y la batería había muerto. Fue gracioso vino la policía a ayudarnos... jajajaj

Los días iban pasando y ahora que empezaba a gustarme se acercaba la hora de irse, no quería.

Al fin llegó el último día, por la mañana fuimos a ver un partido de fútbol sala, por la tarde estuvimos jugando a raqueta (se me da fatal ese juego pero resultaba entretenido) y después por la noche habíamos quedado en hacer una cena de despedida. La cena estuvo genial, hablamos de todo un poco.. aun que la conversación acabo siendo una conversación picante.
Me encanto. Me reí mucho.

Y ya era hora de coger un autobús que una semana antes nos había traído.
Han sido unas muy buenas vacaciones, lejos de todo y de todos, con cosas nuevas.

Y ahora toca volver a la rutina.